Se narra el brutal atropello de un niño de tres años, Bastian, por parte de un conductor de un automóvil Bora que se dio a la fuga. El hecho ocurrió el 19 de julio mientras el niño jugaba en la calle.
Según testigos, el conductor del Bora no solo no frenó, sino que aceleró y se rió mientras se daba a la fuga, ignorando la gravedad de haber atropellado a un menor. La hermana del niño intentó detenerlo, pero fue inútil.
La familia de Bastian, que se encuentra internado con múltiples lesiones, reclama justicia y solicita la colaboración de la comunidad para identificar al conductor y al vehículo, que es de color azul gris oscuro.