El consumo y la demanda de alimentos y bebidas aumentaron significativamente en Argentina y otros países de la región durante el último mundial de fútbol. Se observó una alta demanda de picadas, embutidos y bebidas, con picos de hasta 300% en algunos rubros previos a los partidos.
Las aplicaciones de delivery y los marketplaces registraron una demanda "tremenda", superando las expectativas. En comparación con mundiales anteriores, este evento deportivo marcó un hito en el incremento del consumo.