Kiev sufrió uno de los mayores ataques con misiles y drones desde el inicio de la guerra, con 41 proyectiles rusos impactando la capital y otras ciudades, dejando muertos y heridos. El presidente Zelensky calificó la ofensiva como un "golpe crítico".
Paralelamente, Ucrania ha incrementado sus contraataques con drones contra Rusia, evidenciando una capacidad bélica que no se veía hace dos años. Internamente, Zelensky enfrenta tensiones tras la destitución de su ministro de defensa y el recambio en las Fuerzas Armadas. El presidente de Lituania reitera su preocupación por un posible ataque ruso contra Polonia y su país.