Se enfatiza la épica del protagonista, definido como aquel que sufre y lucha, en contraposición a la mera obtención de resultados.
Se critica a quienes se creen superiores y poseen una "alta moral de superioridad", sugiriendo que Argentina, a pesar de sus rarezas, es una nación libre donde cada uno puede ser quien desea ser.
Se defiende la identidad argentina como un pueblo alegre y hospitalario que ha recibido a inmigrantes de diversas nacionalidades (españoles, italianos, judíos, libaneses, sirios, paraguayos, peruanos).
Se considera que la política intenta sacar rédito de la mística deportiva, pero se valora la amistad por sobre la alta competitividad.