Una persona se acerca a la joyería para tasar accesorios que tenía en casa, incluyendo una esclava rota, otra abollada y dos cadenitas (una de seguridad y otra rota). Necesita venderlas urgentemente porque le robaron la moto, que utilizaba para ir a trabajar.
Explica que la moto era su medio de transporte principal y que está buscando reunir el dinero para comprarse otra.
Se le informa que, aunque las piezas estén rotas, se tomarán como metal y se le ofrecerá una cotización.