La publicidad de las apuestas online en Sudáfrica es omnipresente, prometiendo ganancias fáciles pero ocultando una alarmante tendencia: casi uno de cada tres jugadores es adicto. El gobierno busca abordar este problema con un impuesto a las plataformas, pero la solución parece más compleja.
El caso de Shisanda Luana, una asistente sanitaria que perdió más de 7.000 euros debido a su adicción al juego online, ilustra la devastación que puede causar esta problemática. Tras una serie de deudas y mentiras, Shisanda logró recuperarse a través de un grupo de autoayuda y el apoyo de su comunidad.
La ludopatía afecta a millones de sudafricanos, a pesar de los altos niveles de pobreza y desempleo. El sector de las apuestas mueve miles de millones de euros, y la tecnología ha facilitado el acceso al juego a través de aplicaciones y plataformas online, disparando el interés desde la pandemia.
El gobierno sudafricano reconoce el problema y propone medidas fiscales, como un impuesto del 20% a las plataformas. Sin embargo, funcionarios admiten que los impuestos por sí solos no son suficientes y se requieren medidas no tributarias para abordar la adicción.