Fernando Signorini comparó el fútbol con el arte, afirmando que está más ligado a lo artístico que a lo científico. Cuestionó cómo se mide el éxito en el deporte cuando aspectos como el amor y la amistad no pueden medirse. Señaló que el fútbol, para él, siempre fue un medio para ayudar en la formación de las personas, y advirtió contra dejarse engañar por la tecnología aplicada al deporte.
Signorini expresó su desacuerdo con la excesiva aplicación de tecnología en el fútbol, como cascos o drones, argumentando que si bien puede ser para mejorar, él prefiere un enfoque más humano. Comparó la medición del éxito en el deporte con la imposibilidad de medir el amor o la amistad, sugiriendo que lo verdaderamente importante es el proceso y la dedicación, no solo el resultado final.