Ángel Capa reiteró su descontento con la tendencia de convertir el fútbol en un mero espectáculo, criticando la ceremonia de clausura y otros shows que, según él, no tienen relación con el deporte. Argumentó que estas prácticas, impulsadas por intereses económicos, molestan a los verdaderos amantes del fútbol, incluyendo jugadores y entrenadores.
Capa comparó la situación con un evento teatral que interrumpe la escena para realizar juegos de pelota, subrayando la falta de coherencia y respeto por la esencia del fútbol. Expresó que estas "estupideces" no aportan nada al juego y solo buscan el beneficio económico.