El SENASA establece normativas para la producción y comercialización de moluscos, con el fin de proteger la salud pública ante la presencia de marea roja.
Se ejerce vigilancia sobre las áreas de recolección de moluscos y se controlan los transportes para evitar la recolección furtiva y la venta en establecimientos no habilitados. Es crucial destacar que la toxina de la marea roja es resistente al calor y no se inactiva con métodos caseros como el limón o el vinagre.
Se recomienda adquirir moluscos únicamente en establecimientos habilitados y con la debida rotulación. La inspección sensorial del producto es un paso adicional para asegurar su calidad y seguridad.