Se destaca la figura de San Expedito como el "santo del pueblo" y un luchador, comparándolo con el espíritu de la selección argentina. Los devotos creen que su intercesión ayuda a superar males e influencias negativas, obrando milagros.
La gran cantidad de gente que acude a la iglesia, incluso en días de mal tiempo, demuestra la fuerte devoción y la esperanza depositada en el santo para obtener resultados favorables, tanto en la vida personal como en el ámbito deportivo.