La habilitación de salas de extracción de miel por parte del SENASA exige el cumplimiento de condiciones básicas de inocuidad alimentaria para garantizar la calidad del producto.
Se verifican aspectos como la disposición de baños con vestuarios, zonas limpias, intermedias y sucias, asegurando que cada área cumpla su función específica. El procedimiento para nuevas habilitaciones o rehabilitaciones es similar, requiriendo documentación y verificación presencial para asegurar el cumplimiento normativo.