En la previa de la final del Mundial, las predicciones sobre el resultado y los posibles goleadores generan debate entre los analistas.
Las opiniones se dividen entre una victoria argentina por 2-1 o 3-1, y quienes apuestan por un empate y definición por penales. Algunos analistas, sin embargo, sorprenden al predecir una victoria de España, comparando el escenario con el Mundial de 1978.
La incertidumbre sobre el equipo titular de Argentina, especialmente la posible salida de De Paul, añade un elemento de especulación a las predicciones. La discusión sobre los goles y el posible campeón refleja la alta tensión y expectativa que rodea el partido definitorio.