La previa de la final del mundo entre España y Argentina genera expectativas y debates sobre el favoritismo. Mientras algunos ven a España como clara ganadora, otros advierten sobre la garra argentina y el orgullo de sus jugadores.
Hay preocupación por la condición física de Lamín Jamal y Pedro Porro, aunque se espera que estén disponibles. La figura de Messi es central en la esperanza argentina, mientras que en España se debate sobre el sentimiento hacia él, especialmente en Cataluña.
Se discute la posible influencia de la calidad del aire en Nueva York, donde se jugará el partido, y los precios exorbitantes de pasajes y entradas para los hinchas que deseen asistir.