La policía de Atenas ha establecido una unidad especial para los asentamientos romaníes, con el objetivo de reducir la delincuencia y fomentar la integración. Aunque la iniciativa ha mostrado resultados preliminares con una reducción del 15% en delitos como robo de vehículos y asaltos en los primeros cuatro meses de 2026, persisten las dudas sobre si logrará generar mayor confianza en la comunidad.
Teodoris Kronopoulos, responsable del proyecto, afirma que la estrategia policial no estigmatiza a los romaníes y que busca frenar la delincuencia, a menudo relacionada con la falta de oportunidades laborales. Sin embargo, muchos habitantes de los asentamientos consideran que las medidas represivas no abordan las causas profundas de la problemática y que la falta de participación de la comunidad en el diseño de políticas es un obstáculo para la integración real.
Se reconoce que la problemática es compleja y requiere un abordaje social más amplio, que incluya educación y apoyo psicológico. La idea de incorporar miembros de la comunidad romaní a las patrullas, inicialmente contemplada como un paso hacia la integración, aún no se ha materializado.