Se debate sobre las declaraciones de Laporte, defensor español, respecto al arbitraje en el Mundial. Se menciona la existencia de jugadas polémicas y un supuesto "intento de odio" hacia algunas selecciones.
Se argumenta que los arbitrajes controvertidos son recurrentes en todos los mundiales y que no se debe señalar a una sola selección. La opinión general es que se debe ser objetivo y reconocer que los errores arbitrales pueden favorecer o perjudicar a cualquier equipo.