Se genera debate sobre la actuación arbitral en la final del Mundial entre Argentina y España, específicamente sobre una jugada que podría haber sido falta de Otamendi.
Los comentaristas expresan dudas sobre si la jugada debió ser sancionada como falta, indicando que desde su posición no les pareció tal. Se menciona que el árbitro cobró la falta, lo que invalidaría cualquier acción posterior.
Se señala que el VAR no intervino en la jugada, lo cual generó sorpresa. La percepción es que la jugada fue ilícita y que el árbitro pudo haberse equivocado, aunque no se considera que haya influido decisivamente en el resultado final, dado que España fue superior.