Una mujer desempleada hace años expresó sentirse fracasada profesionalmente y agobiada por la situación, solicitando ayuda para salir de ella.
El predicador, recordando sus inicios como vendedor ambulante, la animó a buscar activamente oportunidades laborales y a agradecer a Dios por cada paso, confiando en que Él la guiará a un lugar de prosperidad.
Se realizó una oración pidiendo a Dios que toque a la persona, la sane de dolencias físicas como artritis, artrosis, tendinitis, y libere de todo mal en el nombre de Jesús.