Un operativo de seguridad sin precedentes se ha implementado en el estadio MetLife de New Jersey para la final del Mundial. La prensa ha tenido dificultades para acceder al recinto, enfrentando múltiples controles y revisiones exhaustivas, incluyendo la de sus pertenencias y calzado.
Se especula que la presencia de Donald Trump en la zona podría ser la razón de las rigurosas medidas de seguridad, que asemejan a las de un aeropuerto.