Se narra la historia de una madre que, preocupada por el comportamiento de su hija, quien se encerraba y mantenía una relación inapropiada con un hombre, recurrió a la fe y al "agua viva". La madre realizó oraciones y utilizó el agua ungida en las comidas y bebidas de su hija, con la firme fe de que Dios la liberaría.
Gracias a esta devoción, la hija logró liberarse de la influencia de ese hombre y comenzó a integrarse nuevamente con su familia. El testimonio resalta el poder de la fe y el uso del "agua viva" como herramientas de sanación y liberación.