La ley de Promoción de Alimentación Saludable, aprobada en Argentina en 2021, no solo es un hito en materia de salud pública sino también ambiental. La ley busca advertir sobre el exceso de azúcares y sodio en alimentos ultraprocesados, haciendo visible un sistema que el marketing solía ocultar.
El vínculo entre la ley y el medio ambiente radica en que la reducción de ultraprocesados en la dieta disminuye la huella ambiental asociada a la alimentación. Esto se debe a que su producción consume más recursos naturales, agua y energía, además de generar mayores emisiones de gases de efecto invernadero y residuos plásticos (40% de la producción anual mundial).
La ley también impulsa la reformulación de productos por parte de la industria, evidenciado en una reducción de grasas y sodio en lácteos y snacks. Se destaca que la ley interviene el sistema alimentario, haciendo visible lo que se produce y consumiendo menos recursos.