Se reitera la denuncia sobre la inflación persistente, con un 7-8% trimestral y proyecciones anuales superadas. Los comerciantes sufren la falta de ventas y los aumentos constantes en el supermercado.
Se menciona la pérdida de empleo tras el cierre de una constructora y se critica la "justicia social" como un robo. Se califica la situación de inmoral e injusta, con una sociedad "al rojo vivo".
Se acusa al gobierno de desconocer la realidad de la gente, mientras los comerciantes no venden y los trabajadores se sienten "exterminados".