Se reflexiona sobre el versículo que afirma que el mundo fue hecho por medio de Jesús, pero el mundo no lo conoció. Se aclara que esto se refiere principalmente al mundo religioso de la época (el judaísmo), que no aceptó a Jesús.
Se señala que para los gentiles, la venida de Jesús fue una bendición, y se anticipa que los judíos creerán en Él antes de su regreso. Se menciona el "velo de Moisés" y cómo este impidió la visión de la gloria divina, sugiriendo que un velo similar ha permanecido en la mente de algunos hasta que Dios lo quite.