El Sindicato de Trabajadores de Servicios de Plataformas y Trabajo por Encargo en India alza la voz para denunciar las precarias condiciones laborales que enfrentan los trabajadores de plataformas digitales. Estos trabajadores, que realizan tareas como repartidores o conductores, se encuentran excluidos de leyes laborales fundamentales como el salario mínimo, las gratificaciones y la pensión, bajo el argumento de ser considerados "socios" en lugar de empleados.
Las quejas son numerosas: jornadas de hasta 15 horas diarias con ganancias inferiores a 14 euros, la obligación de cubrir los gastos de combustible por cuenta propia, bloqueos de perfiles por protestar contra el modelo de entregas rápidas y falta de transparencia en los pagos. Un trabajador relató haber sufrido fiebre tifoidea tras trabajar en altas temperaturas sin recibir cobertura médica por parte de la empresa Jepto.
A pesar de las adversidades, la enorme masa de desempleados en India recurre cada vez más a este tipo de empleo. Las empresas del sector, como Blink (con una facturación de casi 390 millones de euros en 2025) e Instamart (con ingresos de 192 millones de euros en el mismo año), no han respondido a solicitudes de entrevista. El economista Santosh Merot explica que el auge de estos empleos informales se debe al crecimiento exponencial de jóvenes en busca de trabajo y a la concentración de la industria formal en puestos que requieren alta cualificación, algo que muchos jóvenes no poseen.
En un contexto internacional, la Organización Internacional del Trabajo adoptó un acuerdo para establecer normas laborales para trabajadores de plataformas digitales, pero India se abstuvo en la votación, evidenciando la complejidad y resistencia a regular este sector en el país.