Una médica necesita vender joyas familiares para financiar un viaje de negocios a un simposio en India. Se le presenta un reloj con malla rota y sin papeles, cuya tasación no alcanza el monto necesario para cubrir el costo del viaje.
A pesar de la baja cotización debido al estado del reloj y el tamaño de las piedras, se le ofrece dejar sus datos y se le explica que los valores fluctúan diariamente. La clienta se retira sin poder concretar la venta, mencionando que hablará con una prima para ver si puede ayudarla.