Las puertas del estadio en Nueva Jersey se abrieron y los primeros hinchas argentinos comenzaron a ingresar, pero la situación se vio empañada por un incidente. Un hincha fue detenido y esposado por la policía, aparentemente por intentar ingresar al estadio sin entrada.
A pesar de los controles de seguridad, el individuo logró pasar el primer anillo de seguridad, pero fue rápidamente detectado y reducido por los oficiales. Fue trasladado a otra área de seguridad, a unos 50 metros del acceso principal.
El hecho generó sorpresa, ya que se creía que los filtros de seguridad eran infranqueables. El incidente se produjo en el marco de la previa de la gran final del mundo entre Argentina y España.