Un hincha argentino, sin entrada y sin dinero para comprarla, ideó un plan para ingresar al estadio de forma insólita: utilizó un bebé prestado por una pareja para pasar los controles de seguridad.
El hombre, haciéndose pasar por familiar, logró superar tres molinetes y acceder al recinto deportivo. La insólita maniobra, que involucró a una familia argentina y al bebé de seis meses, quedó registrada en video y generó sorpresa y controversia.