El hartazgo de los vecinos ante la inseguridad se manifiesta en reacciones peligrosas pero contundentes. Ante la posibilidad de ser víctimas de robo, algunos reaccionan persiguiendo a los delincuentes con sus autos o arrojando objetos desde sus casas.
La falta de seguridad lleva a los vecinos a tomar recaudos extremos, como dejar los autos en la vereda para poder escapar rápidamente en caso de un ataque. El miedo a ser asaltados en la puerta de sus casas o que les roben sus pertenencias genera una constante angustia.
El testimonio de un vecino revela que el hartazgo se debe a haber sido víctima de robos en múltiples ocasiones. La reacción de perseguir a los delincuentes, aunque peligrosa, surge de la desesperación y la falta de confianza en las autoridades.