La policía de Atenas ha implementado patrullas especiales en asentamientos romaníes para combatir la delincuencia, una medida controvertida que genera temor e intimidación entre la comunidad. Los delitos frecuentes en estas zonas incluyen robo de vehículos, asaltos y hurtos, y según estadísticas policiales de 2024, los romaníes estarían implicados en un porcentaje significativo de estos crímenes.
El objetivo de la policía, liderada por el oficial Nicolaos Panagacos, es prevenir delitos y disuadir a los delincuentes. Sin embargo, muchos romaníes se sienten estigmatizados y señalan que la presencia policial excesiva los pone bajo sospecha generalizada. Se implementan controles aleatorios de vehículos y personas, buscando verificar documentación y detectar irregularidades.
A pesar de los esfuerzos policiales, que según datos preliminares de 2026 habrían reducido ciertos delitos en un 15%, la problemática de fondo en los asentamientos romaníes, como el desempleo y la precariedad educativa, persiste. La comunidad reclama un abordaje integral que incluya educación y apoyo social, además de la presencia policial. La falta de participación de los propios romaníes en el diseño de estrategias para su comunidad es un punto de crítica recurrente.