Martín Insaurralde reporta desde el MetLife Stadium en Estados Unidos, sede de la final del mundo, detallando las características del estadio y el fuerte operativo de seguridad. El estadio tiene una capacidad máxima de 82.500 espectadores y es completamente abierto. Se informa que la apertura de puertas para el público general será cuatro horas antes del partido, y para los periodistas cinco horas antes, con ingresos que implican varios controles y la necesidad de mostrar credenciales.
Se destaca la presencia esperada de Donald Trump, lo que ha provocado un amplio cerco de seguridad en las inmediaciones. Insaurralde menciona que los Uber y taxis dejan a los asistentes varias cuadras antes, requiriendo atravesar múltiples controles para llegar al recinto. Se hace hincapié en que el ingreso será exhaustivo para las 83.000 personas que se esperan, y que los controles de seguridad serán rigurosos debido a la alta demanda de entradas y la posibilidad de intentos de ingreso irregular, como los vistos en partidos anteriores del mundial.