Las calles de Madrid se inundaron de júbilo tras la consagración de España como campeona del mundo. Miles de aficionados salieron a celebrar la histórica victoria, que llega 16 años después de su primer título mundial en 2010.
La euforia se apoderó de la capital española, con cánticos, bocinazos y banderas ondeando. La afición celebra la segunda estrella de la selección, un logro que ilusiona a una nueva generación de españoles y reafirma el poderío del fútbol español a nivel mundial.
La celebración en Madrid se prolongó hasta altas horas de la noche, con una multitudinaria manifestación de alegría y orgullo por el campeonato obtenido. La consecución de la Copa del Mundo es un hito que marca un antes y un después en la historia deportiva del país.