En Madrid, la afición argentina vive la final de la Copa del Mundo con una mezcla de orgullo y resignación. A pesar de la derrota ante España, se reconoce la dignidad del equipo y se celebra el recorrido realizado, manteniendo la bandera en alto.
Se destaca la superioridad de España en el juego, pero se resalta la garra y el esfuerzo de la selección argentina. El ambiente en la capital española es de celebración para los locales, mientras que los argentinos procesan la derrota con la frente en alto, valorando el desempeño de su equipo.