España se corona campeón del mundo tras vencer a Argentina en una final reñida. El equipo español impuso sus condiciones de juego, mientras que Emiliano Martínez se destacó como la figura argentina a pesar de la derrota.
El análisis post-partido señala que a Argentina le costó el juego, la defensa y la tenencia de la pelota. La expulsión de Enzo Fernández y las lesiones de jugadores clave también influyeron en el desarrollo del encuentro.
A pesar de la tristeza por la derrota, el equipo argentino es elogiado por su entrega, corazón y lucha, habiendo llegado a la final y competido hasta el último minuto. El director técnico Scaloni agradece a los jugadores y al país por el esfuerzo y la dedicación.