El arquero Dibu Martínez se convirtió en la figura excluyente del partido, generando alivio y esperanza entre los hinchas argentinos ante la dificultad del encuentro.
La tensión se apoderó de las calles y los hogares argentinos durante la elección, con momentos de sufrimiento y nerviosismo palpable entre los espectadores.
Los hinchas expresaron su frustración con el arbitraje, sintiendo que no se cobraban faltas a favor de Argentina, y manifestaron su deseo de que la selección muestre más "garra".