El Pela relata cómo conoció a Mariana y cómo se enamoró de ella y sus hijos, formando una familia ensamblada en Embalse. A pesar de sus reservas iniciales para salir, el encuentro con Mariana cambió su vida.
Ocho años después, viven una vida feliz y plena, rodeados de amigos que son como familia. El Pela expresa su amor incondicional por los chicos, a quienes considera sus hijos, y reafirma su compromiso de seguir adelante juntos.