Santiago Nahuel Martínez fue condenado a 15 años de prisión por intento de homicidio, femicidio y privación ilegítima de la libertad. Emily, la víctima, teme por su seguridad futura, ya que Martínez la amenazó al ser trasladado a la cárcel.
El caso se enmarca en un contexto de violencia de género y lesiones reiteradas. La sentencia incluye agravantes por la relación de pareja y el uso de violencia. La víctima relató los detalles de la brutal agresión, incluyendo asfixia y golpes, y la rápida actuación de la justicia.
La nota también aborda las secuelas de la participación en realities como Gran Hermano, mencionando el caso de Tamara Paganini y sus intentos de suicidio, así como la situación de otros ex participantes que han enfrentado problemas de salud mental y juicios contra productoras. Se destaca la dificultad de sobrellevar la fama y el estigma posterior al programa.