Un testigo colombiano relata que la policía ingresó al Obelisco y comenzó a disparar y lanzar gas pimienta, obligando a la gente a retirarse.
A pesar de la represión, el testigo describe el ambiente como una "emoción" y "fiesta", propia de Argentina, algo que no se vive en otros países.
Se contrasta la situación de tensión y represión en una zona con la de relativa calma y festejo en otra, donde las familias continúan celebrando.