El clima en Nueva York y los problemas logísticos complican la llegada de argentinos para la final del Mundial, generando preocupación por posibles inconvenientes.
La lluvia y las tormentas fuertes han afectado los vuelos, dejando a muchos argentinos varados en aeropuertos. La preocupación se centra en si estas condiciones climáticas podrían afectar el desarrollo del partido o la llegada de los hinchas al estadio.
A pesar de los contratiempos, la determinación de los argentinos por estar presentes en la final es inquebrantable. Muchos buscan alternativas de transporte o se resignan a vivir la experiencia desde afuera, pero la pasión por la selección se mantiene intacta.