En el sur de Chile, científicos de la Universidad Católica de la Santísima Concepción están investigando el desarrollo de combustibles sostenibles para la aviación (SAF) a partir de materiales reciclados como aceites de fritura, residuos de la industria forestal y plásticos.
Estos combustibles buscan reducir la huella de carbono del transporte aéreo, que actualmente genera entre el 2% y 3% de las emisiones globales de CO2. El objetivo es que el combustible resultante sea compatible con la infraestructura aeroportuaria y las turbinas de los aviones existentes.
Se están explorando diversas materias primas, incluyendo aceites de fritura reciclados y residuos de la industria de la celulosa. La aerolínea chilena Sky Airline apoya estas investigaciones, considerando que las alternativas como motores a hidrógeno o eléctricos aún presentan desafíos técnicos significativos para su implementación comercial.
El SAF tiene el potencial de reducir las emisiones de gases de efecto invernadero entre un 65% y 80% en comparación con el queroseno tradicional, posicionando a Chile como un actor relevante en la transición hacia una aviación más sostenible.