Los primeros 15 minutos de la final del Mundial 2026 entre Argentina y España se caracterizaron por la intensidad y la lucha en el campo. Argentina, jugando con diez hombres tras la expulsión de Enzo Fernández, buscaba hacerse fuerte a pesar de la desventaja numérica.
El equipo español, dirigido por Luis de la Fuente, se mostraba ordenado y buscaba controlar el ritmo del partido, mientras que Argentina, alentada por su público, apelaba a la garra y la entrega para mantenerse en la pelea.