El primer tiempo extra de la final del Mundial entre Argentina y España se desarrolla con Argentina jugando con 10 hombres tras la expulsión de Enzo Fernández, mientras que España mantiene su formación de 11 jugadores.
El juego se muestra disputado, con ambos equipos intentando imponer su ritmo. Rodri y Pedri son mencionados en el juego de España, mientras que en Argentina se destaca la labor defensiva y la búsqueda de oportunidades a pesar de la inferioridad numérica.
Se observan faltas y momentos de tensión, con los comentaristas analizando las estrategias y la resistencia de Argentina ante la presión española.