Durante la pausa de hidratación en la final del Mundial, Lionel Scaloni implementó cambios tácticos significativos para Argentina. Se retiraron del campo Nicolás Otamendi y Rodrigo De Paul, ingresando Facundo Medina y Giuliano Simeone.
La defensa fue reestructurada con la entrada de Medina, quien se posicionó como defensor central, y Tagliafico adelantado en ataque. Estos movimientos buscan revitalizar al equipo y ajustar la estrategia ante el dominio español, aunque se señala que el equipo sigue enfrentando dificultades para recuperar la posesión del balón.