Se analiza el posible planteamiento táctico de España para la final, destacando sus fortalezas ofensivas y la importancia de sus laterales.
El equipo español se caracteriza por jugar con dos puntas definidas y perfiles cambiados en ataque. La velocidad y potencia de Pedro Porro por la banda derecha son un arma importante, mientras que en la izquierda se debate la inclusión de Baena o Williams.
Se advierte sobre el peligro que representa España cuando sus laterales se proyectan al ataque, generando desequilibrio. La capacidad de España para generar juego y la efectividad de sus jugadores son puntos clave a considerar por Argentina.