Más allá del análisis deportivo, el sentimiento predominante es de amor por la selección y agradecimiento a los jugadores por lo que dejaron en cada partido. La gente celebra en las calles de Buenos Aires, Rosario y Mar del Plata.
Se destaca el cariño de la gente por Messi y por todo el equipo. Aunque el resultado final no fue el esperado, el sentimiento de orgullo y conexión con la selección es inmenso.