Caroline se preocupa por la posibilidad de que Charles trabaje en la construcción del ferrocarril, un trabajo peligroso donde han muerto o herido a muchos hombres. Él intenta calmarla, asegurando que aún no ha decidido nada.
Ella expresa su deseo de que no tengan que sufrir por dinero y confía en que tendrán un nieto. La conversación refleja la tensión entre la necesidad económica y el miedo por la seguridad.