China reclama derechos históricos sobre el Mar de China Meridional, entrando en conflicto con la división de aguas internacionales y el uso de estas por parte de potencias como el Reino Unido, Estados Unidos y Filipinas.
Un fallo de 2016 de La Haya favoreció a Filipinas, pero China insiste en sus reclamos históricos.
El Reino Unido se ha unido a Estados Unidos y otras naciones occidentales para reafirmar los tratados internacionales sobre el uso y explotación de estas aguas, generando tensión en la región.