Se detalla el proceso de arrollado del matambre utilizando papel film para crear tensión y asegurar la firmeza del rollo. Se menciona la técnica tradicional de coser el matambre con aguja e hilo, aunque se opta por la sujeción con film y luego con hilo para un acabado más prolijo y resistente.
Se explica cómo atar los extremos del matambre con hilo fuerte, dando varias vueltas para asegurar que no se afloje. Se recomienda usar hilo de mercería resistente y comentar el uso para evitar que se corte durante la cocción. Se bridan varios puntos a lo largo del matambre para garantizar que mantenga su forma.
Se muestra cómo cortar los excedentes de hilo y se procede a atar el otro extremo, logrando un "caramelo" bien ajustado. Se resalta la importancia de la prolijidad en cada paso para obtener un resultado estético y funcional.