La seguridad será inédita en la final del Mundial que se disputará en el MetLife Stadium, con la presencia de jefes de Estado y personalidades como Donald Trump. El evento, considerado el más caro de la historia, se desarrolla en tres naciones anfitrionas y moviliza una gran inversión económica y logística.
Se espera la asistencia de aproximadamente 76.000 personas, incluyendo figuras políticas de primer nivel. La magnitud del evento y la concurrencia de personalidades garantizan un despliegue de seguridad sin precedentes para el crucial encuentro deportivo.