Nueva York se prepara para la final de un importante torneo de fútbol, con un despliegue de seguridad sin precedentes, incluyendo el cierre de calles y la presencia de Donald Trump, quien se espera entregue la copa y anillos a los campeones.
Se especula que se entregarán alrededor de dos mil anillos, 30 de los cuales serían para el equipo campeón, y se venderán réplicas de oro con brillantes. La seguridad es máxima debido a la amenaza terrorista y la presencia de figuras importantes.