Las comunidades locales en Costa de Marfil est\u00e1n desbordadas por la llegada masiva de refugiados que huyen de la inseguridad en Burkina Faso y Mali. El centro de asistencia social de Doropo no da abasto, y las familias locales acogen a m\u00e1s de 3.000 personas, superando la capacidad de los campos de refugiados establecidos.
La disminuci\u00f3n del apoyo del ACNUR ha incrementado la dependencia de estos centros, exacerbando la pobreza y la falta de recursos. La situaci\u00f3n es cr\u00edtica, con j\u00f3venes en riesgo de unirse a grupos armados y familias enteras buscando trabajo y tierras para cultivar sin \u00e9xito.
Las autoridades marfile\u00f1as han otorgado el estatus de refugiado a casi el 90% de los solicitantes, en un intento por atraer apoyo internacional. Sin embargo, la violencia en el Sahel y la limitada asistencia humanitaria mantienen a las comunidades atrapadas entre la inseguridad y la incertidumbre.