Fernando explica que su interés en Pintilanga es instalarlo como un buen jugador y que necesitan hacerle prensa, por lo que acuden a la persona entrevistada.
La respuesta es cautelosa: se advierte que el fútbol es un ambiente "jodido" y un negocio, y que la credibilidad del entrevistador es su "único capital genuino" y debe ser defendida.
Se enfatiza la necesidad de hacer las cosas "muy bien, con mucho cuidado" si es que se decide apoyar al jugador.